Le presentamos 10 pasos a seguir:
01 Los padres ya no pueden convivir de forma pacifica el uno con el otro y, por lo tanto han decidido divorciarse y vivir en casas separadas. Dejaran de ser marido y mujer. El divorcio no se produce por nada que los hijos hayan hecho; ellos no son responsables de la situación.
02 Los padres tienen la intensión de continuar funcionando de forma estable como padre y madre para sus hijos durante el resto de sus vidas. (Incluso en el caso de que se vuelvan a casar y tuvieran hijos en el nuevo matrimonio).
03 Los hijos vivirán la mayor parte del tiempo con la madre (o el padre, si de este detentara la custodia) y visitaran al padre de forma regular todas las semanas. Los padres desean que los hijos sigan manteniendo una buena relación con ambos.
04 El divorcio es permanente. Incluso en el futuro los padres se llevaran de forma amigable el uno con el otro, continuarían viviendo separados.
05 Los padres piensan que quizás los hijos se opondrán al divorcio, esa decisión no esta en sus manos y nada pueden hacer para alterarla.
06 Los padres comprenden que los hijos reaccionen a esta mala nueva con miedo, confusión, ansiedad, inseguridad o cólera. Los padres lo ayudaran a resolver estos sentimientos y a manejarlos.
07 Habida cuanta de la alta taza de divorcios, los hijos no deben sentirse avergonzados porque sus padres se hayan divorciado. Se trata de un problema privado, pero a los hijos les será mas fácil superar la situación si pueden hablar con sus amigos íntimos, con sus profesores y conseguir orientación y apoyo.
08 Es importante que los hijos no traten de intervenir en las peleas entre los padres. Los hijos no deben tomar partido. Los padres ya no se aman, pero ambos continúan amando a sus hijos y los seguirán amando en el futuro.
09 Los padres no desean que los hijos se conviertan en portadores de mensajes entre ellos. Prometen no utilizarlos para enviarse mensajes.
10 Los padres desean explicar estos problemas en detalle, o bien juntos o bien separados. Los padres saben que para los hijos será difícil comprender y aceptar los hechos, y que les llevara un cierto tiempo aceptar la ruptura y reajustarse a la nueva situación.


